calle

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    El viernes pasado salí como a las diez de la noche a tomarme una cerveza con un amigo y a pasear a mi perro. Cerca de la casa. Mientras conversábamos sentados en el pasto, veo que a menos de una cuadra se acercan tres hombres rápidamente. En seguida supe que era un asalto, ya me ha sucedido antes. Nos preguntaron si conocíamos a una Melani, a lo que respondí por si acaso, ya resignada, a ver si salvaba un poco la situación, cosa que por supuesto no sucedió. Todos sacan pistolas de su pantalón y nos revisan.  Como éramos dos y ellos tres, cada cual tenía a su asaltante personal. El mío era el más grande. Me revisa la chaqueta y me pregunta si tengo dinero, yo sólo tenía mi celular antiguo y malo. Cuando se da cuenta de que no tengo dinero en los bolsillos, me dice: “tranquilita, que te puede llegar un balazo. A ver acá”, bajándome el chaleco, revisándome el sostén y toqueteándome los senos. No pude hacer nada con una pistola en mi cabeza, sólo pedir al universo que no siguiese en otro lugar. Cuando acabó y nos quitaron todo, se fueron corriendo hasta una camioneta estacionada un poco más allá.

    Me fui a mi casa y a la mañana siguiente hice la denuncia en carabineros, le dije al policía que  tal vez tendría que hacer dos, una por robo y otra por abuso sexual, ya que por supuesto me sentía abusada. Él me respondió que como su objetivo principal era robarme y no abusar, que al robar se aprovechó de algo más, sólo quedaba como robo y no se puede hacer nada más. Entonces, realmente, eso para la ley no es abuso. Le dije, no entiendo.

    ¿Es una tocación pequeñita? ¿Es robo con una manoseá leve? Qué mierda es eso. Qué es eso que sucede todos los días y, a veces, de forma peor. Qué es, entonces, esto que pasa, estos HECHOS que podemos ver relatados aquí en paginas como ésta. Qué es, qué es, qué es.

    Le conté a mi mamá y me retó. Le conté a mi papá y me retó más. Dijo que me pasó por “exponerme”. Entonces, ¿no puedo pasear a mi perro de noche? Y ni tan de noche era. ¿No me merezco libertad de andar sola porque sencillamente me gusta? ¿Sólo porque ser mujer me ando exponiendo? En este país, lo que me pasó no es abuso. La mentalidad no cambia mucho.

    Quiero libertad y juro que trabajo día a día para que esto cambie. Aunque ocurran asuntos desmotivantes como éste. Agradezco, con toda mi alma, páginas de trabajo feministas y/o contra el acoso, como ésta.

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      Esto pasó hace como dos meses atrás. Tengo 19 años y un día iba tranquilamente a buscar a mi mamá a su pega, que queda cerquita de mi casa. Iba con mi hermanita chica y mi hijo. Iba con falda, porque hacía calor, obvio. De repente, se me acerca un hueón de no más de 20 años, que andaba en bici. Era de la constru o algo así. La cosa es que me pregunta la hora y yo se la dije, pero después seguí avanzando y me di cuenta de que me estaba siguiendo. Avanzaba y se quedaba parado, yo pasaba y él seguía detrás mío. Hasta mi hermanita chica se asustó. Ahí me dio la cagá, me di vuelta y le dije, “oye hueón, qué te pasa, no te dai cuenta de que voy con una niña chica, hueón desubicado de mierda, chancho”. Lo empapelé a chuchás. ¡Y me siguió hasta la pega de mi mamá! De verdad me asusté mucho.

      Cuando el hueón al fin se fue, me tiró un beso. Yo quedé asqueada. Sé que no es algo muy fuerte, pero el hecho de que yo iba con mi hermana chica de tres años me dio mucha rabia.

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        Un día me vine caminando a mi casa, después de una clase de conducir. Era una distancia muy corta. Me meto a la villa en la que vivo y pasa un tipo en auto y me grita: “MIJITA TE LO METERÍA TODO”. Quedé plop, como que no sabía qué hacer. Seguí caminando y el descarado me empezó a seguir en el auto. Me gritó otra ordinariez más. Me asusté y no sabía qué hacer. Iba casi corriendo a mi casa. No había gente en la calle. Me puse a llorar mientras caminaba.

        Llamé a mi pololo, llorando, contándole que un tipo me seguía en su auto y me dijo que llamara a mi mamá para que me fuera a buscar. La llamo y mi mamá llegó con una crisis de nervios llego. Ya casi iba llegando a mi casa y el hueón aún me seguía. Mi mamá reacciono como cualquier mamá y qué no le  dijo.

        Quede con una crisis de nervios. Me tuve que tomar un tranquilizante para relajarme y estuve más de cuatro meses asustada. Si iba a algún lado me tenían que ir a buscar o a dejar, por si me pasaba de nuevo.

         

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