Cultura

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    Este viernes 18 y sábado  19 de agosto OCAC Chile junto a la Fundación Friedrich Ebert y ONU Mujeres, realizará su primer Encuentro de Jóvenes Feministas en Santiago, dirigido para todas aquellas personas que estén interesadas en feminismo. Lo mejor, es que no necesitas ser experta/o, sólo tener ganar de aprender y participar del feminismo en Chile.

    Recuerda que el lanzamiento del Encuentro será este 18 de agosto, a las 17.45 hrs, en el Museo de la Educación Gabriela Mistral, y contará con una charla magistral realizada por Gloria Maira, Kena Lorenzini, Diamela Eltit y Silvia Lamadrid. Mientras que el sábado 19 se realizará en el Instituto Nuevo Bilbao de Providencia, de 09.00 a 19.00 hrs.

    A continuación te dejamos dos temáticas que se abordarán durante el Encuentro de Jóvenes Feministas:

    Trabajo y Cuidado

    “Se pondrá en cuestión los roles productivos y reproductivos de mujeres y hombres, desde diferentes aristas: trabajo remunerado/no remunerado, salario, espacios públicos/privados, reconocimiento, entre otros”.

    Partiremos por establecer que los roles de género son características y comportamientos considerados apropiados para hombres y mujeres, según lo que dicta la sociedad en conformidad con sus propias construcciones de masculinidad y femeneidad.

    A nivel productivo, existe el concepto de “brecha salarial”, el cual alude al 25% menos de sueldo que recibe una mujer en promedio. Además, en los espacios de discusión, la voz de las mujeres no recibe la misma consideración que la de los hombres, siendo incluso corregidas aunque sea en su campo de especialización (“mansplaining”).

    Otro punto es la diferencia en la división del trabajo no remunerado. Históricamente, ha caído en la mujer el realizar labores domésticas y de cuidado de familiares dependientes (roles asociados con la reproducción), ya sean hijas, hijos, personas mayores, u otras. Las mujeres pasan más del doble del tiempo en estas labores que los hombres, lo que habla de una necesidad de establecer una co-responsabilidad y destruir las nociones de género que tienen asociadas. Por otra parte, es importante dar cuenta de la invisibilización del trabajo no remunerado, el cual es apenas mencionado o medido, lo que deja sin valorizar el aporte social y económico de muchas mujeres en el ámbito privado.

    Arte y Cultura

    “En este espacio se abordará críticamente la reproducción de estereotipos de género en las diversas disciplinas artísticas, como también las diferencias entre las condiciones laborales, de legitimidad, entre hombres y mujeres en la industria creativa”.

    En las industrias creativas se reproducen todos los estereotipos ligados a los roles de género. En la música las mujeres son vistas como las meras intérpretes, cuerpos que sirven para vender el espectáculo. Sin importar el talento demostrado, son reducidas a su apariencia física, lo que se ve reflejado -entre otras cosas- en la diferencia de los enfoques de los medios a mujeres y hombres.

    Mientras las obras de hombres pueden hablar de cualquier tema, las mujeres son voces sólo autorizadas a hablar de temas emocionales y afectivos. Son duramente criticadas en cuanto rompen con los lugares que la sociedad considera femeninos.

    También se duda de la legitimidad de sus obras. Björk, artista islandesa de renombre, ha sido usualmente cuestionada en la autoría de sus obras. Los medios han otorgado un peso mayor a sus colaboradores hombres, a pesar de ser ella autora y productora en todo lo que hace.

    Por otra parte, al hablar de condiciones laborales, las mujeres también se ven perjudicadas. Son acosadas laboralmente en reiteradas ocasiones, siendo incapaces de denunciar o tomar una acción que les signifique un nivel mínimo de seguridad (basta ver el caso de Kesha vs Dr Luke).

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      La iniciativa busca informar a las mujeres sobre sus derechos y condenar cualquier forma de violencia sexual en la calle.

      “Me siguió de noche en la calle durante varias cuadras”; “Presionó su pene contra mi muslo, aprovechando lo apretados que estábamos en el metro”; “Me gritaron varios hombres en la calle, yo tenía 12 años”. Estas son algunas de las situaciones que diariamente deben vivir millones de mujeres en todo Latinoamérica. Gritos y actitudes que las hacen sentir violentadas e incómodas.

      En este marco, nació el año 2011 en Perú la iniciativa contra el acoso callejero, fundada por la socióloga Elizabeth Vallejo, que se lleva a cabo los primeros siete días del mes de abril.

      La idea ha sido replicada en Chile, Brasil, Costa Rica, Guatemala, Uruguay, Colombia, Venezuela, Argentina, Bolivia, entre otros, teniendo una importante difusión y acogida en redes sociales.

      Este año se realizó a nivel latinoamericano la campaña #NoEsMiCultura, impulsada por la red de Observatorios Contra el Acoso Callejero (OCAC) Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, GuatemalaNicaragua y Uruguay, en la que se busca desnaturalizar la violencia sexual callejera como un elemento propio del continente. Para ello los nodos de OCAC Latam han realizado una serie de actividades para educar, sensibilizar y erradicar la idea que el acoso es parte de un folclore o cultura determinada, sino que se trata más bien de un problema transversal. Una de estas actividades fue la fototón que se realizó en diferentes países llamando a exigir una cultura de respeto.

      Y es que las mujeres, sin importar su cultura, país o condición económica, están cansadas de la invisibilización del acoso sexual callejero. El año pasado la activista y columnista colombiana Catalina Ruiz-Navarro publicó en su cuenta de Twitter: “¿Cuándo y cómo fue tu primer acoso? Hoy a partir de las 2pmMX usando el hashtag #MiPrimerAcoso. Todas tenemos una historia, ¡levanta la voz!”. Fue tal el impacto del mensaje que se esparció por toda Latinoamérica y miles de mujeres narraron en 140 caracteres cómo fue su primer acoso sexual callejero.

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      Proyecto de ley Respeto Callejero

      En Chile, OCAC presentó en 2015 el proyecto de ley Respeto Callejero que propone sancionar como delito prácticas de acoso sexual que impliquen contacto físico, como “punteos”, “manoseos” y “agarrones” y como falta las agresiones sin contacto, como persecución, eyaculación sobre víctimas o toma de imágenes sin consentimiento. A pesar de que esta iniciativa legal fue aprobada de forma unánime por la Cámara de Diputados en abril de 2016, hoy duerme en el Senado.

      Según cifras de OCAC Chile, las niñas comienzan a sufrir acoso sexual a los 14 años y el 20% de las mujeres adultas lo sufre todas las semanas. Asimismo, desde que el proyecto ingresó al Congreso, se estima que han ocurrido más de 30 millones de situaciones de acoso sexual en espacios públicos sólo en la Región Metropolitana.

      Si quieres que el Senado le ponga urgencia al proyecto de ley, firma aquí.

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        El medio Refinery 29 publicó una encuesta realizada por ONU Mujeres en 2013, indicando que más del 99% de las mujeres y niñas en Egipto han experimentado alguna forma de acoso, y que más del 82% de ellas afirma que no se siente segura en la calle.

        El acoso callejero es un problema serio alrededor del mundo, sin embargo en el Medio Oriente se ha masificado. El medio Refinery 29 publicó una encuesta realizada por ONU Mujeres en 2013, indicando que más del 99% de las mujeres y niñas en Egipto han sufrido alguna forma de acoso, y que más del 82% de ellas afirma no sentirse segura en la calle.

        Las mujeres en Egipto actualmente están ideando diferentes maneras de enfrentar este problema y ayudar a otras a sentirse seguras, desde mapas interactivos hasta asociaciones de mujeres motoristas (scooter clubs). Estos enfoques buscan crear conciencia sobre el problema y ayudar a las mujeres a sobreponerse a esta conducta que provoca miedo e intimidación.

        Tinne Van Loon, directora de cine egipcio, registró este problema en un documental llamado ‘‘Creepers on a bridge’’, y señaló que la mayoría de las personas no se dan cuenta que ‘‘mirar insistentemente, también es una forma de acoso callejero’’. De hecho el puente más concurrido de El Cairo, es un importante foco de acoso callejero.

        ‘‘Ellos siempre dicen: ‘¿A qué te refieres? Vamos, es solo una mirada, es nada.’ Pero cuando el 80% de los hombres en la calle te miran con insistencia cuando caminas, especialmente cuando están en grupo, es bastante intimidante’’, agrega Van Loon.

        Por su parte, Basma El-Gabry, una joven egipcia de 21 años cansada de ser acosada en la calle, encontró la solución en su moto scooter. Desde que la comenzó a usar, no ha vuelto a sufrir este problema.

        El-Gabry fundó ‘‘Girls Go Wheels’’, una organización que ayuda a otras mujeres a comprar scooters y aprender a andar en ellas. Ella dice que espera que esto empodere a las mujeres no solo con el fin de sobreponerse ante el acoso callejero, sino que también las ayude en otros aspectos de su vida.

        ‘‘Mi visión de las mujeres egipcias es que deben romper los taboos, romper las tradiciones innecesarias que nos hacen ir a ninguna parte’’, afirma Basma El-Gabry.

        En esa línea, la académica feminista iraní, Dra. Homa Hoodfar, habló sobre el velo y la necesidad de entender las complejidades de esta antigua tradición en una entrevista para The News On Sunday. ‘‘El acoso callejero, desafortunadamente, es un problema serio en el Medio Oriente, ya sea Irán, Turquía o Egipto. Si hay una mujer sola caminando por la calle en la tarde, los hombres piensan que tienen el derecho de acosarla. Una vez tuve una estudiante de Arabia Saudita que me contó que las jóvenes de allá tenían que cubrirse completamente (usar el burka), porque en la escuela a la que iban les decían que sus cuerpos y rostros debían estar totalmente cubiertos. Incluso en esta situación, los hombres les mandaban besos desde el bus escolar cuando paraba en algún semáforo’’.

        ‘‘El problema es que más allá de reconocer que el acoso callejero es malo y que los hombres no deberían tener esta conducta, preferimos responsabilizar a las mujeres: ‘Debido a que los hombres te acosan, deberías usar este tipo de ropa… Debido a que los hombres te acosan, deberías usar el velo… No queremos obligarte, pero es para protegerte…’ Esto es un problema cultural, y no hay voluntad política para combatirlo. En vez de eso, se les permite a los hombres acosar a las mujeres, liberándolos de cualquier sentido de responsabilidad’’.

        ‘‘El punto es que el velo no es la solución, sino que exista voluntad política para detener el acoso callejero, ya que en el contexto de Egipto y Arabia Saudita, el velo no ha cambiado nada. Hoy en día si una mujer con velo camina por la calle en Egipto, al igual que en la década de 1980, ella enfrentará tanto acoso callejero como una mujer vestida de forma occidental’’, afirma la Dra. Hoodfar.

        Respecto a esto, María José Guerrero, coordinadora del Área de Estudios de OCAC Chile señaló: ‘‘Lamentablemente el acoso sexual callejero es un fenómeno generalizado que suele ser justificado de manera específica. Esto se ve reflejado al decir por ejemplo: ‘Es típico chileno por su picardía’, cuando realmente es típico de una cultura patriarcal donde se crean hombres victimarios y mujeres víctimas (sin dejar de lado que ambos son víctimas del mismo sistema). En Medio Oriente no es diferente, se utiliza la religión para justificar estas prácticas, exaltándonos cuando vemos una mujer con burka, sin embargo en Chile (sin la religión de Medio Oriente) prácticamente la totalidad de mujeres jóvenes sufren acoso callejero. Siempre se pueden dictar justificaciones para la misma práctica, y por lo tanto, la religión no es lo que impulsa a una cultura a ser más violenta que otra. Debido a esto, es importante cuestionar el sistema patriarcal que le da vida al acoso callejero, ya que sin este cuestionamiento, cualquier medida será provisoria, por muy bien intencionada que sea’’.

        Imagen: Reuters

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          principal testimonios

          Hace poco volví de un viaje al extranjero que me entregó otra perspectiva respecto al acoso callejero, y lo terrible que es en Chile particularmente. Cuando una persona está siempre acá, no tiene con qué comparar el acoso, y si bien se da cuenta de que es mala la situación, no ve las dimensiones.

          Estuve tres meses yendo y viniendo por España, en la costa del Mediterráneo. Se supone que España es un país muy machista, y que es la herencia ibérica la que hace que los latinos sean tan vocales con sus ideas sobre el cuerpo de las mujeres (esa excusa de la cultura latina la he escuchado mil veces). Les cuento: en los tres meses que estuve en España (también pasé por Francia, y lo mismo) NUNCA vi ni escuché que a alguna mujer le faltaran el respeto en la calle. Había de todo, musulmanas tapadas hasta el cuello y turistas rusas y alemanas con shorts que parecían calzones; nunca gritaron algo ni a mí, ni a otra persona. Es más, en la playa (cualquier playa) muchas mujeres hacían topless (desde jovencitas hasta abuelitas) y nunca vi que alguien comentara algo, ni se riera, ni tomara fotos. Andaba feliz por la calle, muy tranquila y me di cuenta de que no estaba acostumbrada a eso, porque en Chile siempre existe la posibilidad de que alguien te grite algo o te mire de forma incómoda.

          Llegué a Chile hace unas semanas, y en lo poco que llevo de vuelta ya me han gritado cochinadas más veces de las que puedo contar. Vuelvo a andar por la calle media asustada, con la guata apretada e incómoda. Me da pena no estar cómoda en mi propio país, algo tiene que cambiar.

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            2014-11-08 15.23.28

            Este sábado 8 de noviembre el Observatorio Contra el Acoso Callejero`, en conjunto con el colectivo Pizarra Urbana, realizaron una intervención frente al Centro Cultural Gabriel Mistral (GAM), con el fin de visibilizar y crear conciencia entre la ciudadanía acerca del acoso sexual que ocurre en la vía pública.

            En un muro negro de varios metros de alto y ancho, el público de forma abierta pudo participar en la confección de una pizarra que contuviera mensajes en torno a la problemática del acoso sexual callejero en nuestro país, dejando patentados en él sus opiniones e impresiones al respecto.

            La iniciativa forma parte de la campaña #AcosoEsViolencia que busca erradicar el acoso sexual callejero, promoviendo mejores prácticas de convivencia y respeto en el espacio público.

            El Centro GAM será nuevamente plataforma para el OCAC este miércoles 12 de noviembre, cuando se lance oficialmente la campaña #AcosoEsViolencia, que cuenta con el apoyo  de ONU Mujeres y la Unión Europea.

            La pizarra se encontrará disponible para ser utilizada por el público durante los meses de noviembre y diciembre, así que la invitación es a participar y a dejar su huella en esta iniciativa.