indiferencia

    0 2048

    principal testimonios

    Desde los 12 años que he tenido que soportar todo tipo de acoso. Jamás me visto con faldas o vestidos, más por miedo que por otro motivo.

    Cuando tenía 13 años, me ocurrió algo que aún me causa dolor y miedo. Fue a las ocho de la noche, en Halloween. Iba camino a mi casa, recuerdo que andaba con una polera y unos pantalones. Comencé a sentir que alguien me seguía, pero como aún había niños con sus madres en las calles pidiendo dulces, no le tomé mucha importancia.

    A solo unos metros de mi casa, un grupo de hombres se acerco a mí. Me agarraron las manos, inmovilizándome. Me tocaron, violaron mi espacio y me dejaron marcada de por vida. Grité muy fuerte todo el tiempo y nadie me ayudó, mujeres y hombres con sus hijos pasaron por al lado sin hacer nada,  solo observando, como si fuera lo más normal del mundo.

    Luego de manosearme y frotar sus genitales contra mi cuerpo, se fueron. Tenía 13 años, ahora tengo 18 y sigo caminando con miedo por la calle. Yo no entiendo cómo existen personas que defienden este tipo de actos o le bajan el perfil, cómo no apoyan iniciativas para erradicar esta violencia que vivimos las mujeres. Ninguna mujer tiene porqué vivir algo tan grave como lo que me sucedió a mí.