María Francisca Valenzuela

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    Este 17 de marzo se cumplen dos años desde que el proyecto de ley que sanciona el acoso callejero ingresó al Congreso. Estimaciones del Observatorio Contra el Acoso Callejero señalan que durante este período han ocurrido más de 30 millones de agresiones sólo en la Región Metropolitana. Pese a estas cifras, la iniciativa legal duerme en el Senado. Los parlamentarios Camila Vallejo y Giorgio Jackson confían en que la normativa será aprobada.

    El 17 de marzo de 2015 ingresó al Congreso el proyecto de Ley de Respeto Callejero, que sanciona el acoso sexual en espacios públicos. La iniciativa legal tuvo una rápida tramitación legislativa en su primer año y en abril de 2016 fue aprobada de forma unánime por la Cámara de Diputados. Desde entonces duerme en el Senado.

    Según cifras del Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC) Chile, las niñas comienzan a sufrir acoso sexual a los 14 años y el 20% de las mujeres adultas lo sufre todas las semanas. Asimismo, desde que el proyecto ingresó al Congreso, se estima que han ocurrido más de 30 millones de situaciones de acoso sexual en espacios públicos sólo en la Región Metropolitana.

    “Esto demuestra falta de voluntad política de parte del Estado de Chile de cumplir sus compromisos internacionales para proteger los derechos de niñas y mujeres; y también de la comisión de Derechos Humanos del Senado. Hemos sostenido varias reuniones con el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género para que dé urgencia al proyecto, pero estas han sido infructuosas. Estamos cansados de que el apoyo a los derechos de las mujeres se quede sólo en el discurso político y no en el quehacer. Es lamentable, porque si la iniciativa hubiese recibido urgencia desde un comienzo ésta ya se habría aprobado”, señala María Francisca Valenzuela, presidenta de OCAC Chile.

    El proyecto de ley presentado por OCAC Chile y patrocinado por parlamentarios de militancia transversal, propone sancionar como delito prácticas de acoso sexual que impliquen contacto físico (como “punteos”, “manoseos” y “agarrones”) y como falta las agresiones sin contacto (como persecución, eyaculación sobre víctimas o toma de imágenes sin consentimiento). “Es entregarle una herramienta de protección a personas que hoy no tienen respuesta en nuestra legislación”, agrega Valenzuela.

    Frente a esta iniciativa, el diputado Giorgio Jackson (RD) considera que al aprobarse el proyecto se daría “una señal respecto al cambio cultural que queremos promover. No es normal tener una actitud agresiva frente al otro y que nos sintamos en el poder hacerlo libremente. Pedimos al Senado que le ponga urgencia (al proyecto de ley)”.

    Sobre las razones del estancamiento de esta iniciativa legal, la diputada Camila Vallejo (PC) dice que “no es fácil instalar los temas de violencia hacia la mujer, en especial si son aspectos invisibilizados y que no son violencia física. Con un Congreso mayoritariamente de hombres, el rol de las parlamentarias fue clave en eso”.

    La diputada PC también reflexiona sobre cómo hubiese sido su vida si un proyecto de estas características hubiese sido aprobado antes. “Los acosadores lo hubieran pensado dos veces antes de correrle mano a mis amigas. Hubiera ayudado mucho a no sufrir experiencias traumáticas a los nueve, diez años. Si no fue para nosotras, lo será para las niñas de ahora”.

    Para más detalles sobre el proyecto de ley existe la web www.respetocallejero.cl

    Foto extraída de porttada.com

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      En las dependencias de la Escuela República de Paraguay se reunieron miembros y simpatizantes de OCAC Chile para realizar dos ELA.

      Los dos Encuentros Locales Autoconvocados (ELA) de OCAC Chile, se realizaron el pasado 11 de junio en la Escuela República de Uruguay, Santiago Centro, y se vivieron como un verdadero ejercicio de democracia. Más de 40 personas voluntarios y simpatizantes de la organización debatieron sobre los valores que deben primar en la Constitución, así como los derechos que se deben proteger, los deberes que tienen que ser prioritarios, y las instituciones que parecen más importantes dentro del Estado.

      Bárbara Sepúlveda, Directora Ejecutiva de OCAC Chile señaló que: “Hemos querido hacernos parte de este proceso constituyente, porque creemos que la participación de las organizaciones sociales es fundamental para discutir las bases constitucionales de nuestro país. No dejaremos pasar esta oportunidad histórica de incidir, junto a miles de mujeres y hombres, en el diseño de un Chile que represente los valores de la justicia social, igualdad y equidad de género”.

      Al inicio del Encuentro se contó también con la presencia de la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Claudia Pascual, y del ministro vocero de Gobierno, Marcelo Díaz. 

      Por su parte, la Presidenta de OCAC Chile, María Francisca Valenzuela añadió que: “La actual Constitución no considera la equidad de género como un principio rector político. Muy por el contrario, nos encontramos ante frases que invisibilizan a la mujer absolutamente. Vemos una Constitución que no emplea lenguaje inclusivo, que no defiende ni argumenta a favor de los derechos reproductivos de las mujeres y que cuando se refiere a salud o educación, no considera aspectos como el sexismo y la violencia de género”.

      Las conclusiones del Encuentro fueron: tener una sociedad donde primen la diversidad, la multiculturalidad, la equidad de género; un país que vele por la democracia, que apunte hacia a la descentralización, que pelee contra la discriminación, y que fomente la transparencia y participación.

      Así también, en discusión y en votación, se establecieron los derechos, deberes e instituciones imprescindibles en la redacción de la nueva Carta Magna.

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        Mientras en Chile se siga justificando este problema, señalando que es parte de nuestra cultura local e idiosincrasia, y se sigan esgrimiendo argumentos que normalizan comentarios de connotación sexual o tocaciones no consentidas, difícilmente podremos mostrar lo urgente y grave que es.

        Es bello que América Latina y el mundo se unan, lo triste es que sea a propósito de una causa que nos duele: el acoso sexual callejero. Si bien el Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC Chile) ha demostrado que en el país existe una gran cantidad de víctimas de acoso callejero, que nuestras niñas y jóvenes son los grupos más vulnerables de esta violencia y que 9 de cada 10 personas está dispuesta a sancionar estas prácticas, aún no existe una legislación o políticas públicas responsables. Contexto que se replica en éste y otros continentes. Por eso, esta semana, nos unimos a nivel internacional para denunciar esta injusticia.

        La semana internacional contra el acoso callejero es una iniciativa que comenzó en Estados Unidos, gracias a la gestión de la organización Stop Street Harassment. Antes del fin de la primera quincena de abril, se convoca a participar a las distintas organizaciones del mundo que luchan contra el acoso sexual callejero. Este 2015 es la quinta vez que nos unimos. Este 2015 sacaremos la voz entre el 12 y el 18 de abril.

        Chile, a través del Observatorio Contra el Acoso Callejero, participa por segundo año consecutivo, sensibilizando a través de nuestras redes sociales, compartiendo los desgarradores testimonios que recibimos y festejando que hay voluntad por cambiar esta realidad, en un evento familiar el sábado 18 de abril en el Parque San Borja. Porque nuestro compromiso con la equidad de género y la erradicación de violencias es fundamental, porque con estas instancias podemos relevar un tema que hasta ahora llama la atención, pero aún no adquiere la urgencia que amerita.

        Mientras en Chile se siga justificando este problema, señalando que es parte de nuestra cultura local e idiosincrasia, y se sigan esgrimiendo argumentos que normalizan comentarios de connotación sexual o tocaciones no consentidas, difícilmente podremos mostrar lo urgente y grave que es. Sepan que en otros países del mundo el acoso callejero también sucede. De ahí que existan organizaciones en muchísimos países combatiendo esta forma de violencia.

        Con eso muy claro, OCAC Chile ha apoyado a países de América Latina que han manifestado interés en crear una organización que combata este problema. Hoy existe OCAC Nicaragua, OCAC Colombia y OCAC Uruguay. En paralelo, estamos en contacto permanente con entidades como Hollaback!, de varias ciudades; Paremos el acoso callejero, de Perú; Acción Respeto, de Argentina y Chega da fiu fiu, de Brasil, entre otras. Creemos en la coordinación más allá de lo local, para crear redes de apoyo que incrementen la visibilización de un problema que no es exclusivo de un país y que debiese concernir a cada gobierno del mundo. Específicamente, nuestra energía y fuerza están con la realidad latinoamericana, donde aún quedan muchos sectores en los que ni siquiera existe sociedad civil organizada o voluntad política para dar visibilidad al problema.

        Como organización de la sociedad civil, es imprescindible sumarse a esta actividad, una de tantas en las que denunciamos la magnitud de las causas que nos mueven, de la potencia de nuestros ideales, que buscan erradicar las violencias de género. Con estos encuentros entre países hermanos, reafirmamos nuestro compromiso y apoyo hacia aquellos lugares, en especial América Latina, en los que aún el acoso callejero no es discusión pública, donde la política no se ha hecho presente y las víctimas no poseen espacios para denunciar su situación.

        Esta semana y todas las que siguen, nuestro compromiso es con una Latinoamérica que abre el debate, con una Latinoamérica que muchas veces ha sido invisible a manifestaciones de violencia de género, con una Latinoamérica que debe hacerse responsable de construir una sociedad libre de acoso sexual callejero.

        *Columna publicada originalmente por María Francisca Valenzuela en El Dínamo